Estas líneas están dirigidas a todos los estudiantes de educación.
Les cuento que enero y febrero son los meses en que los colegios solicitan profesores. Hasta ahí todo bien, pero no estamos sólos, en nuestro país hay profesores en gran cantidad, de todos los tipos, tamaños y precios, que cuando tu vas a un colegio lo primero que te piden es experiencia, y si no la tienes ahí vienen los problemas. ¡Ah! pero tú dices. “Soy titulado, acabo de egresar”, pero eso no basta. Jóvenes, habrá días que saldrán, caminarán, se solearán, gastarán dinero en fotocopiar sus currículos, pasajes, harán sus clases modelos, competirán con profesores experimentados que realizan una clase tan buena, que tú te preguntaras ¿de donde aprendió ese tipo tanto?
Recuerdo que la primera vez que realice una clase modelo, y después de ver a más de quince profesores cómo realizaban las suyas, escuché mi nombre – profesor Rolando Rios a la pizarra - yo ya no quería salir, mis piernas temblaban, pero igual lo hice: el resultado mejor ni se los cuento. Ese día me sentí como un bebé que recién nace a una nueva vida. Me deprimí. Ya estaba harto de escuchar: “lo vamos a llamar”. Recuerdo que el sentimiento de frustración era bastante fuerte, no lo soportaba, pero realmente necesitaba ejercer.
Por aquellos días de frustración me fui al patio de una iglesia colonial, necesitaba que mi alma sienta paz, y saben con quién me encuentro ahí, con Aníbal (un compañero de la universidad); le conté como me sentía, y me dijo “Rolando ya no pienses te va a dar un derrame de tanto pensar, sigue adelante”. Esas palabras, “sigue adelante”, me vinieron a pelo, así que seguí adelante, deje currículum por acá, currículum por allá, por todos lados, y tenia fe de que me iban a llamar, mi alma gritaba desesperada necesito trabajar, y ¿saben qué? Dios me escuchó. Después de un mes de empezadas las clases del 2006, una llamada telefónica cambio mi vida, respondí y me dijeron -profesor Rolando Rios acérquese al colegio Divino Jesús, a las 8:00 a.m. - mi corazón se me quería salir, así que fui, todo pasó tan rápido, la directora habló conmigo me dijo que un profesor se había enfermado y que necesitaba un reemplazo, hasta que llegó la pregunta del millón: “¿profesor usted esta dispuesto a trabajar en este momento?”. Yo no había preparado nada, pero era la oportunidad que había estado esperando, así que no lo dude, y dije que sí, y ese día todo empezó mi vida dio una vuelta de 360 grados, empecé a ejercer, a enamorarme de mi profesión y desde ese día mi vida cambio, hoy me siento muy feliz de ser profesor, porque es la profesión más linda del mundo… cuando pasó el tiempo y cuando ya tenía más confianza con la directora, le pregunte: directora, ¿porque me escogió a mí?, si yo no tenía experiencia, ¿saben lo que me dijo la directora? - por tu valor agregado- yo en mi currículum había puesto mi Blog y también había elaborado pequeñas sesiones de clase que en mi colegio le llaman módulos, eso fue lo que le hizo decidirse por mí.
Jóvenes les escribo esto, por varios motivos, sé que conseguir trabajo es difícil pero no imposible. Pero existen secretos para conseguirlo: la fe, la perseverancia, y tu valor agregado; analízate a ti mismo y mira cual es la parte más sobresaliente de tu persona y sobre ella realiza tu valor agregado, verás que obtendrás buenos resultados porque no todos los profesores lo tienen habrá de los que tienen mucha experiencia pero les faltará lo que tu tienes.
Atentamente Profesor Rolando Rios Reyes